Criminal fue hallado junto a su madre y otro individuo. Sería parte de «Los atorrantes de la Villa»
A través de inteligencia operativa y el apoyo tecnológico, la Policía Nacional del Perú, pudo ubicar y capturar a dos personas que estarían implicadas en la muerte de la señora Gloria Roxana Félix, esposa de un conocido empresario chinchano, administrador de Rospigliosi Producciones, quien fue asesinada a balazos en el campo ferial de Chincha, el pasado 8 de octubre del 2026.
Los involucrados han sido identificados como Joaquín Ramírez Aponte (20) años de edad alias «JJ» y Olivia Aponte Peralta (44) alias «La China». Ambos serían integrantes de la banda criminal «Los atorrantes de la Villa», y cayeron en el sector Los Álamos en Villa El Salvador en la ciudad de Lima, luego de acciones de inteligencia ejecutada por la brigada contra la criminalidad y la División de Investigación contra el Crimen. Ellos afrontan una detención preliminar por delito de Homicidio Calificado ocurrido en Chincha Alta.
Durante la ejecución de la misma operación también pudo ser capturado un sujeto de 22 años de edad identificado como Sebastián Peña Vilca alias el «Diablo», quien tenía en su poder un arma de fuego con la serie erradicada, abastecida con 4 municiones, listas para ser percutidas.
A los integrantes de «Los atorrantes de la Villa», se les decomisó una pistola abastecida con 4 municiones, dos equipos de celulares y otros elementos de interés criminal.
Según las investigaciones, alias JJ, se encuentra implicado en el crimen contra Roxana Félix Carbajal, ultimada tras negarse a pagar una fuerte suma de dinero que alcanza los 100 mil soles a un grupo de delincuentes extorsionadores.
Según imágenes de una cámara de seguridad, los asesinos por encargo, llegan a bordo de una moto lineal al lugar donde se estaba instalando la feria de Chincha, uno de ellos desciende del vehículo y se dirige hacia donde estaba la empresaria le pregunta por los juegos mecánicos y luego le dispara repetidas veces sin piedad hasta dejarla tendida en el piso en medio de un charco de sangre.
La víctima y su familia había denunciado hasta en tres oportunidades estaban siendo amenazados por extorsionadores.
La familia de Roxana Félix pese a registrar su denuncia policial debido a constantes amenazas y amedrentamiento nunca obtuvieron medidas de protección para su seguridad y finalmente resultaron blanco fácil de los criminales.